No tiene sentido aferrarse a la vida cuando lo único que
puedes imaginar de ella son sombras y oscuridad. Contigo era fácil, seguías mis
pasos y me ayudabas a volar. Si el mundo se acabara y tuviera la oportunidad de
pedir un último deseo, seria poder sentir tu abrazo, darle el placer a mis
manos de que recorran tu piel.
No tiene sentido aferrarse a la vida cuando ya no
deseas mis labios, cuando ya no soy para ti lo que siempre me decías al verme
llorar, me cambiaste como cuando uno cambia de zapatos, aléjate de mí, sé que
no merecí tu compañía.
No tiene sentido aferrarse a la vida cuando se que mi
futuro termino en ti, cuando todo se cerro, cuando ya ni la luna que me diste me
da luz, ahora sé que la diste a otro y lloro por no ser valiente. Sé que
disfrutas de mi miseria, me alegro de ello, porque quiero que sepas que sin ti
mi vida no tiene sentido.
No hay comentarios:
Publicar un comentario