Eres mi mejor amigo, mi confidente, mi piel se desnuda contigo, eres el único
que podría destrozarme con una pizca de desprecio. El tiempo que paso a tu lado
se hace demasiado corto, como quisiera tener 48 horas diarias para poder jugar
con tus labios, para hacerte cosquillas mientras duermes y discutir por banalidades.
Eres mi amante, mi mejor almohada, no podría cambiar mi despertar con el susurro
de tu voz en las mañanas lluviosas y de ver como el día moja las ventanas
mientras las sombras de las sabanas nos abrigan, por algo simple y pasajero.
Gracias por regalarme tu tiempo, tus abrazos y noches cálidas, por
permitirme escuchar el sonido de la lluvia bailando con tu corazón, por aceptar
mi ser con toda su armonía y locura y dejar que sea yo quien te robe tus suspiros
e ilusiones.
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