Las coincidencias existen, no hay accidentes, de
alguna manera u otra el destino nos encuentra y cada vez que mi corazón te
olvida, apareces; y al verte, me haces recordar que sin ti volví al lado negro,
al lado oscuro de la historia. Me hundiré con los sentimientos que quedaron
callados, sin sonido cuando dijiste adiós.
Sigues siendo mi anhelo, aún sueño contigo, aún mis
manos te dibujan, tan perfecto, tan frágil; los pocos lugares que caminamos
juntos, siguen igual, los recuerdos de tu mirada siguen ahí y la sensación de
tus labios se desvanece al confundirla con otros.
Ahora nada posee sabor, ni aroma, ni calor; fumar un
cigarrillo es lo mismo que hacer el amor con otra persona, dormir es lo mismo
que estar en un desierto sin luz y sin sombras. Eras la luz que quería seguir,
ahora soy yo quien te abraza en las pesadillas; mientras tu brillas y sonríes con
otro, llenando tu álbum de recuerdos nuevos y lejos de mi...
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