Aprendí a vivir a medias, deseando tenerte cerca y
lidiando con los demonios de tenerte lejos, expuesto a tantas bellezas y
tentaciones… como olvidar nuestro primer beso, como olvidar el atardecer que
pase junto a ti, frente al mar. Corres con tu sonrisa mágica, de un lado para
otro, como una estrella fugaz que existe para dar felicidad.
Que puedo hacer si todo lo que deseo es estar a tu
lado, ver que me depara el destino. Que puedo hacer si lo único que tengo para
darte son besos sinceros y cumplidos del corazón. No tengo nada pero si te
tuviera a mi lado lo serías todo… serías mi despertar favorito, mi anochecer
ideal… no puedo luchar, no puedo respirar, no puedo navegar hacia ti, no sé
hacerlo, la distancia nos condena.
Te guardaré en mi mente, te guardaré en mi corazón,
todo fue maravilloso; mi alma lo repetirá por siempre, dibujaré las palabras
que escribí en tu espalda en cada respiro que de, contigo fui la mejor versión
de mí mismo, fui libre y jamás me cansaré de decir que eres la persona que
siempre esperé tener en mis brazos, que tuve y ahora el tiempo me condena para
que deje ir…